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| Fotograma de Hot water (1924) |
Durante una hora de espera da tiempo a ver todo tipo de infracciones de tráfico. Las bicis y los patines se llevan la palma. Los peatones no se quedan cortos, y lo mismo se saltan los semáforos en rojo que cruzan la calle por cualquier sitio. En cuanto a los coches, algunos estacionan encima de la zona reservada para aparcar motos, otros en un vado que da acceso a una zona privada, y otros encima de la zona de parada de taxis. Incluso no es infrecuente ver vehículos que pasan a bastante más de los 50 kilómetros por hora máximos permitidos y así poder alcanzar en verde el siguiente semáforo. Digamos que si yo quisiera poner multas, en ese punto me hincharía.
Ese día hacía mucha calor. Era ya mediodía y el sol llevaba horas recalentándolo todo. Y ya se sabe, uno tiene mucha paciencia, uno puede esperar una hora dentro de un coche, pero cuando hace calor la espera se hace eterna.
Cuando ya se iba a cumplir una hora de reloj, cuando ya el sudor goteaba por mis sienes, veo a mi derecha a un guardia urbano a horcajadas sobre su moto que me hace señales. Bajé la ventanilla para ver qué quería y me advirtió que llevaba casi media hora parado en doble fila, que eso ya era demasiado y que era motivo de sanción. Me dieron ganas de decirle que de media hora nada, que llevaba casi una hora sin moverme de allí a pesar del calor agobiante, pero hice bien en callarme ese dato. Le dije que estaba esperando a un familiar octogenario con problemas de salud y de movilidad (intenté dar toda la pena posible), y que estaba a punto de salir del centro médico, y que podría alterarse si yo desaparecía sin avisar. Con diplomacia funcionarial me repitió que se vería obligado a sancionarme, que "aparcara como todo el mundo" (no sé dónde, si hasta los vados estaban ocupados). Me planteé distraer su atención chivándome de todas las infracciones que vería si giraba su cabezón (lo digo porque llevaba casco). Pero al final le dije que me iría y que me pondría a dar vueltas, lo cual le pareció bien a pesar de que "eso me saldría más caro que aparcar" (y dale, ¿aparcar dónde?).
Así pues, empecé a dar vueltas a la manzana como un tonto. O como los perros que intentan morderse su propio rabo. A los pocos minutos salió mi familiar y me regañó por haberme ido sin avisar.
Al llegar a casa estaba empapado de sudor por el bochornoso episodio. Me puse a buscar en el Reglamento General de Circulación (RGC) la infracción por la que había sido advertido y casi multado (podría haberle preguntado al urbano cabezón, pero no me pareció adecuado perturbarle lo más mínimo por si eso le hacía cambiar de opinión en cuanto a perdonarme la multa).
Resulta que, sin contar zonas y circunstancias especiales que no se estaban dando (como estar sobre un paso de cebra, o sobre un carril Bus, o entorpecer el tráfico, o estar en una zona de poca visibilidad, etc.), según el RGC está prohibido estacionar en doble fila (art. 40.2.g y 94.2.g). Y punto. Yo estaba técnicamente estacionado, la verdad. ¿Y parado en doble fila por menos de dos minutos? De eso no dice nada el RGC de manera explícita. Pero sí lo dice otra norma de rango inferior, y es que según el RGC el régimen de parada y estacionamiento en vías urbanas (como era el caso) se regulará por ordenanzas municipales (art. 39.4). ¿Y qué dice la ordenanza municipal de Circulació de vianants i de vehicles de Barcelona, que es donde sucedió esto? Dice que está prohibida la parada en doble fila (art. 24.9 y art. 70.2.n). Y punto. Fuera parada o fuera estacionamiento, el urbano tenía sobrados motivos para multarme y yo para elogiar su gran profesionalidad.
Ahora bien, resulta que si uno busca información sobre la doble fila encontrará una marea de páginas web, algunas presuntamente serias (desde medios de comunicación de primer nivel hasta prensa especializada en el motor) y todas ellas afirman categóricamente que está permitido parar en doble fila sólo si es por menos de dos minutos. ¿En qué se basan? Ninguna de esas páginas aporta referencias ni citas de textos legales que así lo demuestren. Y tampoco he sabido encontrar nada parecido en las dos normas antes citadas, sino lo contrario, como antes dije. Por ello creo que están difundiendo bulos.
Sea como sea, la prohibición de parar y de estacionar en doble fila tiene su razón de ser. Pretende evitar que se ocupen zonas especiales como pasos de cebra o carriles Bus (cosa que yo no estaba haciendo), evitar situaciones de riesgo como en las zonas de baja visibilidad (cosa que yo no estaba haciendo), no entorpecer el tráfico (cosa que yo no estaba haciendo), y no contaminar tanto (cosa que yo no estaba haciendo).
Lo paradójico del asunto es que al ponerme a dar vueltas y vueltas para no cometer ninguna infracción, mi circulación (1) aumentó el riesgo vial sobre otros conductores, sobre mí mismo y sobre los peatones que no respetaban las normas de circulación, más que si hubiera estado parado en doble fila; (2) entorpecí el tráfico allí por donde pasé más que si hubiera estado parado en doble fila; y (3) generé más contaminación que si hubiera estado parado en doble fila.
Al final, por cumplir la Ley se consiguió exactamente lo contrario de lo que pretendía dicha Ley. Y de regalo, acabé estresado yo y acabó estresado mi familiar.
"¡Muchas gracias por todo!", le dije al urbano, sin saber ni él ni yo si era sarcasmo o si era gratitud sincera por perdonarme la multa.

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