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jueves, 7 de diciembre de 2023

Las cosas no son lo que parecen

Este año mi patrimonio personal parece que acabará siendo mayor que el del año anterior. Se podría decir que 2023 me ha ido bien, como mínimo en lo económico, y que soy un poquito más rico. Sin embargo, las cosas no son lo que parecen.

Fotograma de Are crooks dishonest (Harold Lloyd, 1918)

Para entenderlo mejor usaré un ejemplo imaginario con cifras redondas. Imaginemos que este año 2023, gracias al buen funcionamiento de mi negocio, resulta que tengo 50.000 € más que al finalizar el 2022. Parecería que soy 50.000 € más rico.

2023: + 50.000 €

Sin embargo, las cosas no son lo que parecen. ¿Y si te digo que en 2022 perdí 100.000 € y que en 2021 perdí otros 50.000 €? Ah, amigo, ahora veríamos que con la perspectiva del tiempo ya no queda tan claro que mi negocio vaya viento en popa a toda vela. Parecería que soy 50.000 € más pobre que en 2022, o incluso que soy 100.000 € más pobre que en 2021. Veámos:

2021: - 50.000 €
2022: -100.000 €
2023: + 50.000 €
Neto: -100.000 € respecto a 2021

Sin embargo, las cosas no son lo que parecen. Tener menos dinero no significa necesariamente tener menos patrimonio o ser más pobre. Siguiendo con el ejemplo, si te dijera que los 100.000 € que se esfumaron en 2022 sirvieron para comprar una vivienda (o acciones, o coches, o cuadros, etc.) valorada en 100.000 €, ¿cómo quedaría el asunto? Pues que los 50.000 € perdidos en 2021 los recuperé en 2023, y el resto se ha transformado de dinero a un bien inmueble y, por lo tanto, ni soy más rico ni soy más pobre que en 2021. Veámos:

2021: - 50.000 €
2022: -100.000 € => +Vivienda (100.000 €)
2023: + 50.000 €
Neto: + 0 € respecto a 2021

Sin embargo, las cosas no son lo que parecen. Y eso es porque las pérdidas patrimoniales de 2021 me generarán deducciones fiscales que podrán compensar ganancias patrimoniales futuras. Es decir, que parte de los 50.000 € perdidos en 2021 los podré recuperar. ¿Cómo? Pues a través de la exención del pago del IRPF y adicionalmente recuperando las retenciones que Hacienda me haya efectuado. No puedo calcular ahora cuánto dinero es eso, pero imaginemos que sean 2.000 € a ingresar en 2024. Ahora sí, parecería que en 2023 soy 2.000 € más rico que en 2021. Veámos:

2021: - 50.000 €
2022: -100.000 € => +Vivienda (100.000 €)
2023: + 50.000 € y 2.000 € de deducciones a abonar en 2024
Neto: + 2.000 € respecto a 2021

Sin embargo, las cosas no son lo que parecen. Y eso es por culpa de la inflación. Según los cálculos del INE, la tasa de variación del IPC entre octubre de 2021 y octubre de 2023 fue del 11.0%. Eso significa que 50.000 € de octubre de 2021 equivalen a 55.500 € de octubre de 2023. Dicho de otra manera, que si quisiera tener el mismo poder adquisitivo que en 2021, o ser igual de rico que en 2021, por cada 50.000 € de 2021 debería tener ahora 55.500 €. Es decir, para quedarme como estaba no basta con recuperar 50.000 € de 2023, sino que tendría que recuperar 55.500 € de 2023, y sólo recuperé 52.000 €. Por lo tanto, parecería que soy 3.500 € más pobre a pesar de tener 2.000 € más.

Sin embargo, las cosas no son lo que parecen. Y eso es porque la vivienda comprada en 2022 la voy a vender por el doble, o la voy a alquilar por 12.000 € al año. Ahora sí, por fin, voy a ser más rico que antes.

Sin embargo, las cosas no son lo que parecen. Y eso es porque no encuentro comprador para la vivienda, y tampoco puedo alquilarla a nadie porque se han metido unos okupas. Ahora sí, por fin me arruiné.

Sin embargo, las cosas no son lo que parecen. Y eso es porque ni gané 50.000 € ni los perdí, ni compré ninguna vivienda ni la vendí, ni me hice rico ni me hice pobre. Y ahora un besito y a momir.

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